¡Qué gente lleva mi carro!

Fuente: lainformacion.com

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Menudo papelón el de la recién estrenada alcaldesa de Madrid, Dª Manuela. ¡Qué buen ojo clínico para elegir su equipo! Srª alcaldesa, que Dios ¡perdón! que los hados le conserven la vista. Claro que pienso yo que a lo mejor no tenía usted mucho donde elegir, porque estos miembros de su equipo seguramente son lo más granado de su coalición. Es más, lo más probable es que el equipo se lo hayan impuesto.

En este tema yo no veo más que dos cuestiones: O usted, Dª Manuela no supo en ningún momento qué gente llevaba su carro, no supo de su curriculum, de sus antecedentes, de sus andanzas e intenciones; o sí lo sabía, pero tuvo que pagar un peaje si quería liderar la coalición. En ambos casos, perdóneme, Dª Manuela, usted es la responsable por ignorancia culpable o por sus amplias tragaderas.

Usted no puede dirigir, ni coordinar un equipo que parece un cajón de sastre en el que se integran, por ejemplo, Inés Sabanés, oportunista donde las haya, dejando izquierda Unida y arrimándose al árbol que más sombra dé en cada momento, pero creo que íntegra en los principios; Ignacio Murgui, otro que tal baila, utilizando la Federación de Asociaciones de Vecinos de Madrid como plataforma para su ascenso político (a los dos los conozco de mis tiempos no muy lejanos de presidente de una asociación de vecinos de Madrid), con otros como Guillermo Zapata, anti judío declarado y anti víctimas del terrorismo; o como Rita Maestre, especialista en asaltar la capilla de la Complutense, entre otras lindezas. Esto sólo para citarle algunos ejemplos.

Usted, Dª Manuela, tiene que dar un puñetazo en la mesa y cesar fulminantemente a los miembros de su equipo que no son dignos de representar a los madrileños. Pero usted está, discúlpeme, en una situación de debilidad. Lo máximo que ha hecho ha sido aceptar la dimisión del concejal de cultura y deportes Sr. Zapata y mantenerle de concejal. Este señor, con esta ideología filonazi no puede seguir ni un minuto más en el Ayuntamiento de Madrid. ¿Ustedes son los que venían a salvar a la sociedad?, ¿a regenerar la política?, ¿a traer aires nuevos?, ¿aires… de qué?, ¿de intransigencia?, ¿de revanchismo?, ¿de aniquilación del diferente?, ¿de destrucción del contrario?

Y, ¿qué decir de la portavoz Rita Maestre? Usted la justifica y se niega a cesarla porque usted distingue entre imputación por corrupción y las otras imputaciones, pero Rita Maestre está imputada y cualquier imputación debería valer para inhabilitarla para cualquier cargo público. Claro, que este principio es válido para otras formaciones, no para su coalición «Ahora Madrid». ¿Sabe usted, Dª Manuela, que Rita Maestre está imputada por usar la violencia? Esto es muy grave. La violencia no debe admitirse en ningún caso, ni aunque lo que se persiga sea algo justo. Pero debe pensar usted: mientras la violencia se ejerza sobre la iglesia, vamos bien. Y, si la violencia la hubiera ejercido supuestamente sobre las mujeres y estuviera por ello imputada, ¿también la mantendría en su equipo?

No puede Dª Manuela, viniendo de donde viene, retorcer tanto los principios legales. Le repito que un dirigente político tiene que dar de vez en cuando un puñetazo en la mesa y mucho me temo que usted, con su talante dialogante, cooperativo y reinsertador, está incapacitada para dar un puñetazo en la mesa cuando sea necesario. No hay más que analizar su primera ocurrencia en el minuto uno después de coger el bastón de mando: «La creación de cooperativas de madres para limpiar los colegios». ¿Por qué no de padres, digo yo? Tiene que reconocer, Dª Manuela, que esta idea no es totalmente original suya. Mi hermana, que ya ha entrado en los 70, me comentaba, a propósito de su feliz ocurrencia, seguramente generadora de la gran cantidad de empleo que necesita Madrid, que en su niñez, en la escuela unitaria de un pueblo de Castilla a la que asistía, se hacían turnos de madres y alumnos para barrer y limpiar la escuela, ignoro si formando cooperativa o no. Muchas de esas madres se integraron en el organigrama de la Sección Femenina.

Financiación y otras lindezas

A mi almohada mágica la noto hoy cabreada y bastante atropellada. Me dice:
– Estos de Podemos y sus acólitos apenas han comenzado a andar y ya gatean.
– Dentro de nada la sociedad española y, en concreto, sobre todo la de Madrid y Barcelona, se va a quedar alucinada al comprobar la cantidad de empleados colocados a dedo que van a trabajar en sus ayuntamientos.
– Me preocupa que aquella frase de P. Iglesias «El miedo ha cambiado de bando» se esté empezando a cumplir. Pero tú no tengas miedo. El miedo nunca ha sido creador de nada positivo.
– Eso sí, si tus representantes políticos, aquellos a los que tú has votado, necesitan tu respaldo, acude y dáselo, aunque enfrente se sitúen energúmenos. No es bueno que los representantes políticos libremente elegidos se sientan intimidados.
– Analiza con objetividad las noticias de los medios y sé muy crítico al aceptar su contenido. Estoy descubriendo, me dice mi almohada, que la ideología está imponiéndose a la veracidad en la información y eso es muy peligroso para la democracia, además de irresponsable.
– Te brindo una idea, me dice, sería muy saludable para la democracia que la sociedad española se enterara de los cauces de financiación de los medios de comunicación españoles para saber a quién o a quiénes rinden pleitesía. «Poderoso caballero es don dinero».
– ¿Te has preguntado alguna vez por qué no se trata de la misma forma los casos de corrupción en todas las formaciones políticas? La corrupción es igual de perversa se dé donde se dé.
– ¿Tendrá que ver con la fuente de financiación de los medios?

El día siguiente

lavanguardia.com

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¡Hay que ver que día más largo el día siguiente a cualquier acontecimiento importante! Me estoy refiriendo a las elecciones del día 24 de Mayo; aún no ha acabado el día siguiente.

Se nos ha dicho machaconamente que el día más importante para un ciudadano de una sociedad democrática es el día en el que, con su voto, decide por mayoría quién quiere que le gobierne durante un periodo de tiempo constitucionalmente establecido. Y ¡es cierto!, pero no es menos cierto que esa fuerza del voto, que debería estar en manos de los ciudadanos, pasa con gran facilidad a manos de los políticos, diseñando cambalaches a su medida, apañando acuerdos que les proporcionen prebendas. ¡Eso sí! disfrazado todo ello de progresismo y bondades sin fin para el pueblo, «todo para el pueblo pero sin el pueblo».

A lo largo de este larguísimo día siguiente al 24 de Mayo, sentado ante el televisor, he llegado a creerme que quien había perdido las elecciones había sido el Partido Popular, ¡hasta tal punto las noticias periodísticas, sobre un acontecimiento tan decisivo, eran interesadamente confusas! La verdad objetiva es que las elecciones autonómicas y locales del 24 de Mayo en España las ha ganado el Partido Popular. Es cierto que con una pérdida importantísima de votos, explicable, por otra parte, si tenemos en cuenta que el PP venía de una situación atípica anterior, acumulando un poder casi absoluto. Además, al estar en el poder, es el único partido que ha acusado necesariamente el desgaste de decisiones dolorosas en una situación de crisis. También la corrupción ha pesado sobre manera en estas elecciones, si bien este desgaste ha sido mucho menor en otros partidos que también tienen entre sus miembros muchos corruptos.

A pesar de todo, el Partido Popular ha ganado las elecciones y quienes las han perdido han sido: el Partido Socialista, que saca pecho como si las hubiera ganado y ha obtenido el peor resultado posible; IU, que prácticamente ha desaparecido; Ciudadanos, que no acaba de cubrir las expectativas; y Podemos, que está muy lejos de convertirse en alternativa por sí sólo. Ésta es la verdad que debió quedar meridianamente clara en el larguísimo día siguiente a las elecciones y no quedó. Esta es una grave responsabilidad de los medios de comunicación.

Pero la democracia hace posible la cuadratura del círculo, esto es: conseguir gestionar las Instituciones sin haber ganado las elecciones, mediante esos cambalaches del día siguiente, sin respetar la lista más votada. Los políticos interesados lanzan la especie de que los ciudadanos han dicho claramente que quieren un giro a la izquierda, un giro de progreso, un cambio de sistema… Yo no lo tengo nada claro: los votantes del PSOE no apoyan a Podemos, si así fuera los hubieran votado directamente. Tampoco lo tienen claro los socialistas que cuestionan abiertamente o en privado la estrategia suicida de su líder Pedro Sánchez. Lo mismo podríamos decir de los votantes del PP respecto de Ciudadanos. Los ciudadanos dicen lo que dicen expresamente con su voto, no caben interpretaciones y menos interesadas.

¡Qué fácil es secuestrar la voluntad del ciudadano! A mí, que suelo hablar muy clarito, soy de mi tierra, soy burgalés… me gustaría saber con seguridad la voluntad expresada por los ciudadanos y ¡existen fórmulas!. Si no se da mayoría absoluta y si no se respeta la lista más votada, ¡vayamos a la segunda vuelta y que hable el pueblo!