A mi almohada mágica la noto hoy cabreada y bastante atropellada. Me dice:
– Estos de Podemos y sus acólitos apenas han comenzado a andar y ya gatean.
– Dentro de nada la sociedad española y, en concreto, sobre todo la de Madrid y Barcelona, se va a quedar alucinada al comprobar la cantidad de empleados colocados a dedo que van a trabajar en sus ayuntamientos.
– Me preocupa que aquella frase de P. Iglesias «El miedo ha cambiado de bando» se esté empezando a cumplir. Pero tú no tengas miedo. El miedo nunca ha sido creador de nada positivo.
– Eso sí, si tus representantes políticos, aquellos a los que tú has votado, necesitan tu respaldo, acude y dáselo, aunque enfrente se sitúen energúmenos. No es bueno que los representantes políticos libremente elegidos se sientan intimidados.
– Analiza con objetividad las noticias de los medios y sé muy crítico al aceptar su contenido. Estoy descubriendo, me dice mi almohada, que la ideología está imponiéndose a la veracidad en la información y eso es muy peligroso para la democracia, además de irresponsable.
– Te brindo una idea, me dice, sería muy saludable para la democracia que la sociedad española se enterara de los cauces de financiación de los medios de comunicación españoles para saber a quién o a quiénes rinden pleitesía. «Poderoso caballero es don dinero».
– ¿Te has preguntado alguna vez por qué no se trata de la misma forma los casos de corrupción en todas las formaciones políticas? La corrupción es igual de perversa se dé donde se dé.
– ¿Tendrá que ver con la fuente de financiación de los medios?