Original / fotocopia

Aquí está vuestro abuelo, delante del ordenador, queriendo deciros algo que os sirva para vuestra vida y no encontrando las palabras adecuadas.

Os confieso, queridos nietos, que con frecuencia me sucede que, intentando ser original en mis ideas, en mi vida, la imposibilidad de serlo me paraliza, me bloquea y me deja sin palabras.

Y es que no me gustan las fotocopias. Tiendo al original más que a las imitaciones.

Deseo que vosotros: Diego, Myriam, Dácil y Simón os esforcéis en ser vosotros mismos, con vuestro nombre y apellidos, con vuestra personalidad, con vuestras circunstancias que siempre son individuales.

Me gustaría que no fuerais fotocopia de nada ni de nadie. Las fotocopias se difuminan. El original es auténtico, de verdad, con fuerza. Claro que siempre es más difícil ser un original que una fotocopia…pero ¡merece la pena! Cuando solamente hacemos lo que hacen los demás, cuando somos mera fotocopia, no tenemos oposición, no tenemos crítica.

Tened claro, no obstante, que vuestro original ha de estar bien fundamentado, tiene que estar sostenido por buenos cimientos, por principios sólidos, rectos, coherentes, humanamente solidarios.

¡Hasta pronto! mis queridos originales.