Queridos Diego, Myriam, Dácil y Simón: Hoy veo, con estupor, que han pasado casi ocho meses sin que os cuente algo en mi blog, en nuestro blog. Y ¡no es que no haya sucedido nada reseñable en nuestra vida! es que a vuestro abuelo, le ha vuelto a vencer la pereza y eso, ya sabéis, no es bueno.
Dejadme que os cuente:
1._ Nos alegró muchísimo la noticia que nos trajisteis de Canarias en las vacaciones de Verano: iba a aumentar la familia canaria con una nueva niña. Hoy mismo ya estamos preparando la abuela y yo el equipaje para volar a Canarias el 29 de Enero y así, disfrutar con vosotros de nuestra nueva nieta. Esta noticia, ¿no hubiera sido suficiente para merecer, por sí sola, una entrada en nuestro blog? Seguro que sí.
2._ Simón, tú te fuiste dos meses con tus padres a Alemania y nos dejaste muy tristes; pero disfrutasteis muchísimo visitando a tantos amigos y a toda la familia alemana. Y tú, personalmente, te lo pasaste genial, según me contaste en Septiembre, participando en dos campamentos de fútbol en los que te enseñaron regates, precisión en el pase y técnica… del deporte que te apasiona ¡el fútbol! Mis campeones canarios marchasteis, con vuestros padres, a pasar 15 días a Georgia. (Nosotros hemos disfrutado poco tiempo de vuestra compañía este verano, ¡siempre nos parece insuficiente!); pero vosotros lo pasasteis muy bien conociendo gentes y paisajes nuevos. Dácil, te lesionaste, pero ya estás totalmente recuperada.
3._ Tía Irene, en la celebración de las Bodas de Oro de Tere y Eugenio, amigos de los abuelos, se encontró con Gonzalo, congeniaron y siguen juntos y todos nos alegramos al ver a la tía contenta.
4._ También hemos tenido algún mal momento, queridos nietos, pero sólo ha sido un paréntesis y así quiero que lo veáis: la abuela se cayó en la acera, al salir del jardín, y se hizo una pequeña fractura en la columna, en las lumbares. Después de los cuidados médicos y del abuelo, de la paciencia de la abuela y los ejercicios de rehabilitación, vuestra abuela se está recuperando satisfactoriamente.
5._ El Verano lo despedimos toda la familia junta, (menos Mine que adelantó su viaje de vuelta a Canarias, por acontecimiento familiar ineludible), en nuestra casa de Colmenarejo, rodeados de un montón de amigos, todos vestidos de blanco para la ocasión. Organizamos una fiesta a la abuela, con tintes ibicencos, por su 70 Cumpleaños, con diversidad de comida típica y amenizada por un DJ con música de la década de los 60/70. En la fiesta, que se prolongó hasta la media noche, hubo un buen «rollo». Vinieron prácticamente todos los amigos de la abuela, los tíos de Alcobendas y de Aranda, sus primas de Aravaca y Málaga… estuvieron todos. Simón, tú estuviste a punto de caer a la piscina ¡estabais desatados! pero muy guapos y simpáticos. Por la noche caísteis rendidos en la cama y, al día siguiente, mis niños volaron a Canarias.
Veis, siempre hay momentos y motivos para comunicarnos a través de nuestro blog. Tenemos que ser capaces de vencer la pereza. ¡Hasta la próxima, amores!





