A mi almohada mágica la noto hoy cabreada y bastante atropellada. Me dice:
– Estos de Podemos y sus acólitos apenas han comenzado a andar y ya gatean.
– Dentro de nada la sociedad española y, en concreto, sobre todo la de Madrid y Barcelona, se va a quedar alucinada al comprobar la cantidad de empleados colocados a dedo que van a trabajar en sus ayuntamientos.
– Me preocupa que aquella frase de P. Iglesias «El miedo ha cambiado de bando» se esté empezando a cumplir. Pero tú no tengas miedo. El miedo nunca ha sido creador de nada positivo.
– Eso sí, si tus representantes políticos, aquellos a los que tú has votado, necesitan tu respaldo, acude y dáselo, aunque enfrente se sitúen energúmenos. No es bueno que los representantes políticos libremente elegidos se sientan intimidados.
– Analiza con objetividad las noticias de los medios y sé muy crítico al aceptar su contenido. Estoy descubriendo, me dice mi almohada, que la ideología está imponiéndose a la veracidad en la información y eso es muy peligroso para la democracia, además de irresponsable.
– Te brindo una idea, me dice, sería muy saludable para la democracia que la sociedad española se enterara de los cauces de financiación de los medios de comunicación españoles para saber a quién o a quiénes rinden pleitesía. «Poderoso caballero es don dinero».
– ¿Te has preguntado alguna vez por qué no se trata de la misma forma los casos de corrupción en todas las formaciones políticas? La corrupción es igual de perversa se dé donde se dé.
– ¿Tendrá que ver con la fuente de financiación de los medios?
Etiqueta corrupción
Quítate tú que me pongo yo
Mi almohada me dice que Esperanza Aguirre se equivoca al insistir en que el «caso Rato» perjudica electoralmente al PP. Mi almohada me comenta que más bien puede beneficiar al PP si el Gobierno es valiente y actúa firmemente contra la corrupción, dejando que las instituciones hagan su labor, impulsando, y no obstaculizando, la acción de jueces, Agencia Tributaria, etc.
Por ahí, me susurra, ha de venir la regeneración democrática, por la acción decidida del Gobierno. A la oposición sólo le interesa desgraciadamente alborotar, pescar cuando el río baja revuelto. Su objetivo es el «quítate tú que me pongo yo».
La Cueva de Ali Babá

taringa.net
Que quede muy claro desde el principio; con este título me estoy refiriendo a España y más concretamente a los políticos corruptos, que son muchos más de los que quisieramos y menos probablemente de los que pensamos. Y también a todos aquellos que, al amparo de sus amistades poderosas, siguen haciendo su Agosto indecente, mientras los españolitos de a pie asistimos al espectáculo cabreados con cara de tontos útiles.
Hace unos días, en plena efervescencia del » asunto» Rato, escuché decir, refiriéndose al «asunto», al portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, un tal Hernando, sí, hombre, aquel lumbreras que confundió a Albert Rivera con Naranjito, este que debería estar vareando robles en lugar de estar sentado en el Congreso comiendo la sopa boba, pues le escuché declarar muy solemne: «Este asunto es muy duro para todos». Yo comprendo que se estaba refiriendo a que es muy duro ver a un amigo detenido, investigado, encausado, verlo caer desde lo más alto. Pero al Sr. Hernando no se le preguntó como amigo de Rato si no como representante democrático en el Congreso. Si yo hubiera sido el portavoz y a mí se me hubiera preguntado, mi respuesta hubiera sido: «Esto es duro para Rato y para los presuntamente corruptos, porque espero que la Policía judicial y la Agencia Tributaria sigan investigando en los casos sospechosos que se acogieron a la amnistía fiscal, en los temas Pujol, ERE de Andalucia, sindicatos, Griñán, Chaves… Para mí esto es motivo de alegría, porque ha actuado la ley y se está demostrando que la ley es igual para todos, se llame el presunto corrupto como se llame y pertenezca al color político que sea».
Estamos asistiendo en los últimos días a un espectáculo bochornoso en la política española: el PP asustado, sin alegría, como si el edificio se le estuviera desmoronando y los demás frotándose las manos, única y exclusivamente porque la gran pieza ha caido; pero, ¡qué inconscientes! ¿acaso pensais que los españoles no sabemos que teneis en capilla a todos los caraduras implicados en los ERE, los Pujol, los Iñigo Errejón, los Monedero…? O ¿es que creeis que la ley va a seguir focalizada en Rato y no va a continuar investigando?
No me gusta la oposición que se alegra cuando la ley actúa con los contrarios y trata de poner obstáculos a su actuación cuando se trata de los suyos; en una democracia la ley está por encima de todos.
Resaca – Elecciones

Fuente: EFE
Desde hace tiempo tiendo a analizar los acontecimientos con la perspectiva que te da la distancia. En mis tiempos mozos, solía opinar de todo, casi siempre en caliente y con frecuencia me equivocaba. Ahora también me equivoco, pero me he vuelto más reservón.
Ya han pasado 20 días de las elecciones andaluzas. En la noche del 22 de marzo prácticamente ningún partido de los que concurrían se sentía perdedor, excepto PP e Izquierda Unida. Y, por supuesto, todos habían hecho una campaña magnífica. Pero los datos son los que son y ésa es la única realidad válida y no lo que piense cada partido.
Las elecciones andaluzas las ha ganado el Partido Socialista, con 47 escaños, muy lejos de los 55 que supondrían la mayoría absoluta. Ha repetido los escaños que obtuvo en las anteriores elecciones, pero perdiendo un buen número de votos. Por tanto, el objetivo que al parecer se marcó Susana Díaz para adelantar las elecciones no se ha conseguido. El mapa político andaluz no se ha clarificado, sigue necesitando Susana de pactos para poder gobernar y lo sigue teniendo difícil, ya que las líneas rojas de la corrupción y la lista más votada que le marcan Podemos, Ciudadanos y PP parece que no está dispuesta a asumirlas.
¡Qué distinto es el político en campaña del político que baja a la arena día a día! Yo creo que no debería ser tan difícil encontrar políticos coherentes, que en todo momento mantienen firmemente sus principios. Todos los políticos deberían coincidir en algo fundamental: en la política no caben no sólo los corruptos condenados como tales, sino incluso aquéllos sobre los que planea la sospecha de corrupción. No asumir esto por Susana Díaz, que es tan elemental, tan de sentido común, y perderse en disquisiciones filosófico-jurídicas debería suponer su incapacitación para asumir la presidencia de la Junta, por más que se presente en vaqueros (como digna hija de fontanero, como si los demás fuéramos hijos del viento), rodeada cual faraona de su cohorte de aduladores. La corrupción no se combate con un discurso populista, sino con hechos.
En cuanto a la segunda línea roja, debería establecerse por ley, o al menos por consenso de los partidos, que en todos los supuestos la primera en intentar formar gobierno debería ser la lista más votada, por respeto a los votantes.
En el escenario andaluz, se ha escenificado con bastantes matices lo que puede suceder en las generales de finales de este año. Un ascenso progresivo de Ciudadanos, por su posicionamiento claro frente a la corrupción y su manera nada navajera pero firme de hacer política. Un estancamiento de Podemos, claramente por debajo de sus expectativas en las andaluzas, fundamentalmente debido a sus contradicciones en materia de corrupción (una cosa es predicar y otra muy distinta dar trigo) y a su poca claridad en la presentación de sus intenciones políticas. Una caída de Izquierda Unida, porque no consigue aglutinar a las fuerzas de izquierda en la política española. Le han quitado la bandera de la izquierda. Un descenso significativo del PSOE, porque sigue estando en tierra de nadie. Y una subida del PP, debido fundamentalmente a los vientos de la economía que soplan a favor y éste es un factor decisivo en unas elecciones generales.